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EL MUNDO EN EL SIGLO XIX

FECHA: 24/06/2022


El liberalismo político Las ideas sociales y políticas engendradas en el siglo XVIII conformaron las bases del pensamiento liberal que se puso en práctica a lo largo del siglo XIX. Sus principales fundamentos son los siguientes: • Los ciudadanos tienen derechos inalienables. • El individuo es libre en su pensamiento, conciencia y acciones económicas. • La soberanía para gobernar reside en el pueblo. • El poder político debe ejercerse en el marco de la ley y, para ello, es necesario que cada país tenga una carta magna o constitución. Este ideario se puso en práctica en gran parte gracias a las conquistas de Napoleón, quien llevó a los demás países europeos al constitucionalismo, las asambleas políticas y los gobiernos que debían rendir cuentas a las asambleas y a los ciudadanos. En Francia se impulsó una educación dirigida desde el Estado y que incluía a la mayor cantidad de niños y jóvenes. Representación del liberalismo político del siglo XIX el mundo en el siglo XIX Batalla de Waterloo en la que cayó vencido Napoleón La aplicación del pensamiento liberal Con la caída del Imperio napoleónico se pensó que se podría volver al Antiguo Régimen, pero había ciertas conquistas sociales y políticas sobre las que no se podía dar marcha atrás y, por ello, el liberalismo se aplicó de distintas maneras en Europa y América. Países como Alemania, Francia y España lo adoptaron con ciertas limitaciones; Austria y Rusia permanecieron más cercanas a las estructuras del Antiguo Régimen. Por su lado, Reino Unido y EE. UU, aplicaron cada vez con mayor claridad los principios liberales. Los dos países tenían características semejantes: • Una temprana aplicación de los ideales liberales en cuanto a los derechos ciudadanos. • La conformación de un congreso o parlamento capaz de equilibrar al poder que el Ejecutivo ejercía. • La aparición de partidos políticos —conservador y liberal— y la alternabilidad de ambos. • La importancia de las clases medias. • La preponderancia de una religión individualista y la capacidad de asimilar reformas paulatinamente para evitar que se desataran revoluciones. Todos estos elementos dieron estabilidad a sus sistemas políticos.


La segunda Revolución industrial A partir de la segunda mitad del siglo XIX se desarrolló la segunda etapa de la Revolución industrial. Este período se caracterizó por lo siguiente: • La industria metalúrgica tomó mayor importancia que la textil. Se sustituyó el hierro por el acero. • Aparecieron el ferrocarril y el barco de vapor. • Se impulsó la industria química, que se aplicó al desarrollo de la agricultura con pesticidas y abonos; y también a la industria del caucho. • Se comenzó a usar el petróleo como combustible. Se usó la luz eléctrica. • Apareció el automóvil. • Se desarrollaron nuevas formas de organización en la producción como el «taylorismo» y el «fordismo». Con ello se generó la masificación de la producción y, por lo tanto, su aumento. Formas de producción industrial masiva El ingeniero norteamericano Frederick Taylor buscó organizar de forma científica el trabajo industrial. Para ello, ideó un sistema en el que cada obrero evitara movimientos innecesarios en su jornada laboral y se especializara en una sola actividad muy concreta dentro del sistema de producción. Así, el trabajo humano se mecanizó cada vez más y, con ello, fue más eficaz. Por su lado, el empresario norteamericano Henry Ford, uno de los mayores productores de automóviles en EE. UU., llevó este sistema un paso más allá, al hacer que la producción, en este caso de automóviles, se hiciera sobre una cadena de montaje. Con esto, los obreros no solo se especializaban en una parte de la producción, sino que tenían un tiempo determinado para hacer su tarea. Además de esto, para hacer la producción más eficaz y rentable, el producto era uniforme; es decir, en este caso, se producía solo un modelo de vehículo y en un mismo color. Este sistema, si bien era más rentable para el empresario, tenía efectos físicos y psicológicos terribles sobre los trabajadores: una misma postura durante horas genera condiciones de salud graves, y un movimiento mecánico al que no se incluye la creatividad provoca desapego hacia lo que se hace.

Fortalecimiento del capitalismo Los bancos tomaron cada vez más protagonismo como intermediarios entre las personas y las grandes empresas. Por otro lado, las empresas o negocios familiares pasaron a ser sociedades anónimas al poner acciones a la venta. Esto permitió el fortalecimiento de la bolsa de valores. Gran crecimiento urbano La población migró cada vez más a las ciudades pensando encontrar mejores condiciones de vida y trabajo en fábricas. La aglomeración tuvo como consecuencia el hacinamiento de las clases populares y la imposibilidad de las autoridades para facilitar servicios básicos para todos. Las ciudades se dividieron entre los barrios para burgueses y aquellos para obreros o proletarios. Mayor polarización entre clases sociales Burguesía: Las familias burguesas se convirtieron en el referente social. Existía una alta burguesía, compuesta por banqueros e industriales, y una pequeña burguesía de comerciantes, profesionales y militares. Estos grupos sociales tenían acceso a los nuevos inventos y a la tecnología, y gozaban de las novedades del siglo, como los viajes y el tiempo de ocio. Proletariado: Las condiciones de vida de los obreros dependían del salario que recibían. Usualmente, en sus casas no había servicios básicos, por lo que eran un grupo vulnerable a problemas de salud. Hombres y mujeres trabajaban por igual. Su posibilidad de decidir sobre asuntos políticos era mínima.

Consecuencias de la segunda Revolución industrial Así, la Revolución industrial y el liberalismo político supusieron una serie de cambios sobre cómo se concebía a la sociedad; esta se volvió cada vez más urbana y las familias redujeron su tamaño, las familias ampliadas se convirtieron en familias nucleares. La sociedad se tornó cada vez más secular y la Iglesia perdió injerencia en asuntos del Estado. Conforme se crearon nuevos espacios de socialización como los teatros, estadios de fútbol, cafés, etc., se hicieron mayores distinciones entre lo que se consideraba la vida privada y la pública. Las profundas diferencias sociales llevaron a que se desataran varias huelgas. Los movimientos obreros se fortalecieron cada vez más con el fin de tener mayor poder de decisión en asuntos de gobierno y también mejores condiciones laborales.

Naciones y nacionalismo en la Europa del siglo XIX El historiador inglés Eric Hobsbawm plantea que, para el siglo XIX, apareció una entidad política nueva: el Estado-nación, esto es un territorio largamente ocupado por un pueblo que comparte características culturales comunes, como el idioma, la religión y la tradición; por ello, se siente con derecho a poseer ese territorio. Así el Estado-nación, y el nacionalismo que lo sostiene, parecen conceptos profundamente anclados en el tiempo. Sin embargo, Hobsbawm plantea que estos conceptos tienen un origen menos antiguo del que suponemos: el siglo XIX. Ante la necesidad de algunos grupos de poder de consolidarse como países soberanos, emergen el nacionalismo y los Estados-nación como su expresión política.

Nacionalismo y unificación El nacionalismo es una ideología que plantea la preeminencia y unidad de una comunidad determinada y que se basa en el fortalecimiento de la identidad nacional y en el profundo respeto a los símbolos que representan a esa identidad. Ahora, el fortalecimiento identitario está vinculado al gobierno soberano de un espacio territorial. Por ello, el nacionalismo se traslada a un profundo deseo de que las fronteras de un país coincidan con las de las comunidades que, se cree, comparten rasgos identitarios, y no con las distribuciones territoriales hechas por las monarquías europeas como resultado de las guerras o herencias. Aparecen así dos tendencias nacionalistas. La primera busca la división territorial o independencia de los grandes imperios; por ejemplo, Grecia que, desde 1820, quiso independizarse del Imperio otomano. La segunda tendencia nacionalista buscaba la unificación territorial, como pasó con Alemania e Italia.


Entre los logros más importantes del Congreso de Viena están los siguientes: • Reuniones periódicas de las potencias europeas para analizar la política internacional • Conformación de la Santa Alianza entre Rusia, Austria y Prusia para guiar la política internacional bajo principios cristianos • Conformación de la Cuádruple Alianza entre Reino Unido, Austria, Rusia y Prusia, a la que Francia se uniría más adelante para evitar todo resurgimiento bonapartista • Defensa del principio de intervención al adjudicarse el derecho a inmiscuirse en países amenazados por una revolución De hecho, el Plan Metternich (llamado así por su ideólogo, el canciller austríaco Klemens de Metternich, organizador del congreso) pretendía un regreso al absolutismo REINO DE PORTUGAL REINO DE ESPAÑA ANDORRA REINO DE PIAMONTE MOLDAVIA POLONIA VALAQUIA MONTENEGRO REINO DE LAS DOS SICILIAS ESTADOS PONTIFICIOS S. MARINO CERDEÑA REINO UNIDO SUECIA PRUSIA IMPERIO OTOMANO LUXEMBURGO FRANCIA WESTFALIA TIROL MÓDENA LOMBRADÍA-VENECIA NIZA HANNOVER POSNANIA BRANDEMBURGO SERVIA BESARABIA FINLANDIA REINO DE SUECIA NORUEGA DINAMARCA IMPERIO DE RUSIA HOLSTEIN IMPERIO DE AUSTRIA-HUNGRÍA MAR MEDITERRÁNEO I. Canarias Austria Dinamarca Prusia Reino Unido Rusia Suecia Límites de la confederación germánica Reino de Piamonte - Cerdeña Mapa de Europa de 1815 El Congreso de Viena: un nuevo mapa político para Europa Tras la derrota definitiva de Napoleón en 1815, se reunió el Congreso de Viena. Asistieron Austria, Prusia, Gran Bretaña y Rusia (quienes vencieron a Napoleón) y también España, Portugal y Suecia. Francia también fue invitada. En Viena se buscó redefinir las fronteras europeas y determinar el rumbo político a seguir luego de las trasformaciones que Napoleón impuso.

La unificación de Alemania La historia alemana está marcada por la separación y la reunificación. En la Edad Media fue parte del Imperio carolingio; tras la muerte de Carlomagno y la división territorial, se conformó el Sacro Imperio Romano Germánico, que inicialmente incluía a casi toda Europa central. Luego, a causa de sucesiones dinásticas, formó parte del Imperio de Carlos V, quien, al abdicar, se aseguró de que el Sacro Imperio permaneciera bajo la tutela de la familia austríaca, los Habsburgo, pero garantizando a cada principado cierta autonomía. Prusia era uno de los principados más importantes. Su apoyo a Austria en la Guerra de Sucesión española le valió a Federico I el título de rey de Prusia. Más adelante, el apoyo de Guillermo Federico a la sucesión de María Teresa al trono de Austria fortalecería su independencia dentro del Sacro Imperio. Al poco tiempo, el crecimiento económico y cultural de Prusia terminaría por enfrentarlo a Austria y por convertirlo en una potencia en Europa. En 1806, las invasiones napoleónicas llevaron a la disolución del Sacro Imperio Romano Germánico y los principados alemanes más débiles quedaron dispersos entre dos grandes potencias de origen alemán, Prusia y Austria, y rodeados de países que no dudarían en anexarlos a su territorio. En este contexto, aparecieron movimientos nacionalistas que buscaban la reunificación de Alemania bajo un solo gobierno. El liderazgo de Prusia fue crucial. En 1861 subió al trono de Prusia Guillermo I, y como canciller, Otto von Bismarck. Bajo la superioridad económica y militar prusiana se conformó una unión aduanera (Zollverein) para facilitar la circulación de personas y mercancías. En 1867, veintiún principados conformaron la Confederación Alemana del Norte; esto, luego de varias guerras entre Prusia y sus vecinos, Austria y Dinamarca. En 1870, estalló la guerra franco-prusiana. La victoria alemana permitió la adhesión de los Estados del sur y, en 1871, se proclamó la unidad alemana y el Segundo Reich, el segundo Imperio alemán.

La unificación de Italia Italia era un conjunto de pequeños Estados, algunos muy prósperos e influyentes en el contexto internacional. Luego de las invasiones napoleónicas, apareció un sentimiento nacionalista que se plasmó en el Risorgimento italiano, proceso de afirmación cultural y político. En 1848 estalló una revolución que buscaba la independencia de regiones en el norte de Italia, en ese momento dominadas por Austria. El ejército nacionalista italiano fue derrotado y se hizo evidente que la unificación italiana incluiría una lucha externa contra Austria y una interna contra las diversas posiciones políticas que, si bien querían unidad, no concordaban en la estructura política que debían tener. Burgueses y conservadores proponían una federación presidida por el papa; las clases populares, lideradas por Giuseppe Mazzini y Giuseppe Garibaldi, una república democrática. El liderazgo para la unificación definitiva lo tuvo Víctor Manuel II, rey de Piamonte y Cerdeña, quien, junto con el primer ministro Camilo Benso, logró el apoyo de Francia en contra de Austria. Así, simultáneamente, las tropas de Garibaldi y de Cerdeña incorporaron regiones italianas. En 1861, el parlamento proclamó como rey de Italia a Víctor Manuel II. La unificación se concretó con la toma de Roma en 1871 y con la incorporación de los territorios del papado a Italia. Víctor Manuel fue excomulgado y el conflicto con el Vaticano no se solucionó sino hasta 1929.

Las características de los Estados-nación europeos De entre las características de los Estados-nación europeos, dos son las más notorios La implementación de políticas nacionalistas con el fin de fortalecer la identidad nacional y mantener la unidad territorial educativas y culturales que fomentarán el amor patrio y el nacionalismo. Los estudios primarios se convirtieron en obligatorios y gratuitos, y se enseñaba en una sola lengua, la nacional, en desmedro de las otras lenguas que se hablaban todavía en algunos países de Europa. La enseñanza de la historia nacional era fundamental; se privilegiaba el estudio de los grandes héroes, las batallas y las victorias militares. Paralelamente emergieron movimientos artísticos que apoyaban el sentimiento nacional. Ejemplo de ello sería el romanticismo. Dentro de esta tendencia se incluyeron pintores, músicos y escritores como Lord Byron, Giusseppe Verdi, Ludwig van Beethoven y Federico Madrazo, entre otros. Los Estados europeos se consolidaron cada vez más como Estados laicos propone que las sociedades y sus gobiernos se organicen independientemente de la confesión religiosa de su pueblo. Representó una diferencia abismal con los siglos anteriores, ya que la Iglesia solía ser parte constitutiva del poder político de cada país y el papa, el referente final en asuntos de política internacional. Esta nueva forma de concebir el poder político, ajeno a la religión, se inauguró con la Revolución francesa y se exportó al resto de Europa con Napoleón. Más adelante, el programa político liberal apoyará la separación de la Iglesia del Estado al sustentar la libertad de conciencia de los individuos. Así, poco a poco, las Iglesias católica y protestante solo ocuparon un lugar dentro de la vida privada de las personas. Además de esto, en Europa y en gran parte del mundo occidental se experimentaba un lento, pero constante proceso de secularización. El nuevo pensamiento científico y social, liderado por el evolucionismo del naturalista Charles Darwin, el positivismo del filósofo Augusto Comte, el comunismo planteado por Karl Marx y el psicoanálisis de Sigmund Freud, cuestionaba muchos de los principios cristianos y, por ello, cada vez más personas explicaban su mundo interior, las relaciones sociales y los fenómenos naturales y políticos sin tomar en cuenta la fe.


ACTIVIDADES


Actividades de investigación


•¿Qué ocurrió en el siglo XIX?

•¿Cómo se dividía la sociedad en el siglo XIX?


Actividades de reflexión

•¿Qué se puso en práctica en el siglo XIX?

•¿Cuál es la importancia de las clases medias?


CUESTIONARIO

1.¿Cuáles fueron las formas de producción en el siglo XIX?

a) Industria textil, industria metalúrgica

b) Mediante exportaciones

c) Ninguna de las anteriores


2.¿Qué se empezó a utilizar en la segunda Revolución Industrial?

a)Nuevas fuentes de energía eléctrica, gas y los derivados del petróleo

b) Se empezó a utilizar traductores y medios de comunicación


RECURSOS DIGITALES

BLOG:

VIDEO:

JUEGO INTERACTIVO:

ORGANIZADOR GRÁFICO:


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

MINEDUC Texto de Estudios Sociales de 10mo, pág 16-23


AUTORES:

Paula Chuga

José Vinueza

Melany Puetate

Ashly Bastidas

Isabela Chancoza

Thais Calderón


MUCHAS GRACIAS🍃



 
 
 

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